El 20% de una acción producirá el 80% de los efectos, mientras que el 80% restante tan sólo originará el 20% de dichos efectos. Conclusión cuatro quintas partes del esfuerzo que realizamos en nuestras vidas es en gran medida un esfuerzo ineficaz, irrelevante, intrascendente y prescindible.
Anota todas las tareas que realizas
De esta manera identificarás cuáles son las tareas de la ley 80/20. Es decir, en las que merece la pena invertir más esfuerzo.
Analiza los pros y los contras
Si piensas implantar una nueva tarea plantéate si esa actividad te beneficiará o perjudicará el 80% de las actividades que realizabas habitualmente porque no puedas prestarlas tanta atención.
Sustituye los proyectos menos relevantes
Valora qué proyectos debes sustituir y cuáles aceptar en función del tiempo que te exijan y las ganancias que generen. No adquieras más de lo que puedes abarcar.
Elimina los procesos que no sean rentable
Si no aportan nada o poco es mejor invertir ese trabajo en otra tarea que nos reporte un mayor resultado.
El 20% de los vendedores producen el 80% de las ventas.
El 80% de las ventas corresponden a ventas del 20% de los productos.
Para aplicar bien este principio es necesario que el empresario descubra cuál es ese 20% en las tres áreas más relevantes de cualquier compañía: finanzas, marketing y productividad.
Si queréis profundizar en el tema os recomiendo la lectura de dos libros en los que he aprendido que el tiempo es el mayor tesoro que tenemos muy por encima del dinero.

